15 Abr La importancia de la naturaleza en la infancia: aprendizaje y bienestar emocional
¿Cuántas veces te has preguntado qué hacer un día de fiesta o un fin de semana con tus hijos/as pequeños/as?, ¿Otra vez al cine, al centro comercial?, ¿Más pantallas y tiempo encerrados/as?…
Una maravillosa alternativa por la que puedes optar, es hacer una excursión para contactar con la naturaleza, bien sea el campo, la playa, un río, etc.
Llevar a los niños/as pequeños/as a la naturaleza es beneficioso para su salud física, para el desarrollo de su personalidad, para su bienestar emocional y, por supuesto, para su desarrollo intelectual.
Te animamos a salir al aire libre como parte de tu rutina de ocio habitual, aquí dejamos algunos “tips” para que te convenzas de los beneficios que tiene para ti y para tu familia.
- Las experiencias vividas son parte del aprendizaje; en la naturaleza aprenderán gran cantidad de conceptos nuevos viéndolos de forma real…conocerán animales, plantas, flores, etc.
- Estar al aire libre y rodeado de naturaleza reduce el estrés, la ansiedad y las preocupaciones. Si tu hijo/a está pasando por un momento difícil, no tengas duda de que pasar tiempo rodeado/a de naturaleza le ayudará.
- El contacto directo con los árboles, las plantas y los sonidos que la naturaleza nos ofrece, mejora el estado de ánimo y la sensación de bienestar.
- La conexión con el campo, la playa o la montaña, fomenta la calma y la relajación, si tu hijo/a es nervioso/a, pasar tiempo en familia al aire libre le ayudará a estar algo más tranquilo/a.
- También promoverás su creatividad, utilizará los materiales que la naturaleza le ofrece para hacer juego simbólico, para inventar historias de misterio y de aventura, para crear y para disfrutar.
- Ni que decir tiene, que jugar en la naturaleza ayuda al desarrollo de las habilidades motoras, fomenta la utilización de la fuerza y de la coordinación.
- Estar en un entorno natural, hace que los niños/as aprecien el medio ambiente e interioricen la importancia de cuidar nuestro planeta.
- La naturaleza ofrece una gran variedad de estímulos sensoriales (sonidos, texturas, colores…), sin olvidar la importancia que tiene la estimulación sensorial en los primeros años de vida. Los niños/as pequeños/as aprenden a través de sus sentidos y esto contribuye a un desarrollo cognitivo y emocional saludable.
- La exploración es básica para el aprendizaje, los espacios naturales les permiten experimentar e investigar elementos nuevos.
- Las actividades al aire libre suelen fomentar el contacto con otros/as, lo que ayudará a desarrollar sus habilidades sociales, tan importantes para su desarrollo personal.
- La naturaleza despierta la curiosidad del niño/a, animándolos a hacer preguntas y buscar respuestas.
- Estar al aire libre ayuda a un mejor descanso y a un sueño más reparador.
Por todos estos beneficios, te animamos a que busques momentos para disfrutar con tus hijos/as experiencias en la naturaleza, tu relación con ellos/as y tu salud, te lo agradecerán.

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