24 Jul ¿Cómo ayudar a los hijos/as más sensibles?
Varias familias tienen algún niño o niña muy sensible al que casi todo le afecta y en ocasiones no saben cómo ayudarle.
Es importante conocer las características de los niños/as altamente sensibles para empatizar con ellos/as y entenderles mejor. Saber que se trata de “personitas” con un sistema nervioso característico que produce una forma de sentir poco habitual, es esencial para poder ayudarles.
Los niños y niñas muy sensibles suelen ser muy creativos y despiertos; perciben los estímulos que les rodean de una forma más intensa que el resto. En las situaciones que viven, son capaces de percibir un gran número de detalles que para los demás suelen pasar desapercibidos, incluso desde edades tempranas.
Es frecuente que los más sensibles reaccionen con desagrado a determinados sonidos, a determinadas texturas o prendas de vestir, a ciertos sabores e incluso a olores que para la mayoría pasan desapercibidos. La sobreestimulación produce mucho desgaste de energía, por lo que suelen acabar el día muy cansados física y emocionalmente, en ocasiones pueden mostrarse nerviosos e irascibles y presentar dificultades para conciliar el sueño.
Los recuerdos de las experiencias que han vivido suelen ser muy emocionales y recuerdan con gran claridad un gran número de detalles. Hablamos de niños y niñas que suelen ser muy empáticos y que reaccionan más que el resto a las emociones de los demás.
Los niños y niñas más sensibles, suelen sentirse abrumados en aglomeraciones y fiestas y suelen mostrarse tímidos en situaciones nuevas y con personas que no son de su entera confianza. Es frecuente encontrarnos con “berrinches” o “rabietas” por no sentirse comprendidos y no saber cómo reaccionar a la estimulación que les resulta desagradable.
Si tu hijo/a es muy sensible, aquí te dejamos algunos tips que podrían ayudarte y ayudarle:
- Establece tiempos de descanso sensorial a lo largo del día, tiempos de tranquilidad y exclusividad con él.
- Intenta no exponerle a momentos de sobreexcitación.
- Evita excesos de luces y ruidos.
- Utiliza tejidos suaves y naturales y respeta cuando rechace ciertas texturas.
- No le fuerces a tener contacto físico si no le apetece, menos aún con personas que no son de su confianza.
- Cuida los aromas de tu hogar, intenta utilizar productos naturales con olores suaves.
- Te recomendamos no comprar juguetes con sonidos estridentes o con colores muy llamativos.
- Nunca le compares, cada uno tiene su forma de sentir y a veces nos resulta difícil de aceptar que tantas cosas les afecte.
- Empatiza con él/ella, dile que le comprendes y vas a ayudarle y explícale que su manera de sentir es diferente a los demás.
- Enséñale a exteriorizar sus emociones y sentimientos.
- Cuida su piel con productos naturales y suaves.
- Pasa tiempo con él/ella en la naturaleza, pasar tiempo al aire libre en lugares tranquilos, le ayudará a relajarse.
- Evita grandes multitudes y los “bombardeos” sensoriales.
- Exponle sin forzar a grupos de iguales reducidos, lo importante es que aprenda a relacionarse, pero no es necesario que lo haga con grupos numerosos.

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