07 May ¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos/as con las pesadillas?
Las pesadillas son sueños con contenido emocional negativo que causan miedo, ansiedad, angustia y afectan al sueño de los más pequeños/as.
Son muy comunes en la infancia y suelen aparecer hacia los 2 años aproximadamente, cuando empiezan a desarrollar una imaginación más activa y una mayor comprensión del entorno que les rodea. Comienzan a descubrir el mundo y a enfrentarse a situaciones nuevas, que en ocasiones interpretan como amenaza y les hace sentir inseguridad y desconfianza.
Cuando los niños/as van creciendo, las pesadillas suelen ir disminuyendo; comienzan a adquirir estrategias de resolución de pequeñas adversidades y viven las situaciones de manera menos amenazante.
¿Cuáles son las principales causas de las pesadillas?
Según van cumpliendo años, los niños/as van teniendo más capacidad de imaginar y de inventar historias, esto lleva a tener sueños más “vividos” y “reales”. Aunque las pesadillas pueden aparecer sin un motivo concreto, hay factores que pueden fomentarlas.
- El estrés o la ansiedad son factores que influyen considerablemente en la aparición de pesadillas.
- Los cambios importantes en la rutina del niño/a, como un cambio de domicilio, de escuela, la llegada de un hermano/a, etc, suelen afectar al descanso de los más pequeños/as.
- Los miedos no resueltos de la vida diaria (por ejemplo, miedo a algunos animales, al agua, al ruido intenso, etc) también pueden provocar pesadillas cuando un niño/a se expone a ellos.
- Estar enfermo o con fiebre, puede provocar la aparición de sueños con contenido emocional negativo e intenso.
- La vivencia de alguna experiencia traumática para el niño/a, provoca inseguridad en el/ella y por tanto es más posible que aparezcan pesadillas.
- Algunos trastornos del sueño, como la apnea, por ejemplo, dificultan tener un sueño relajado.
¿Cómo podemos ayudarles cuándo aparecen las pesadillas?
- Es importante evitar situaciones de estrés para el niño/a.
- La actitud del adulto puede ayudar mucho, mostrándonos pacientes y comprensivos con la situación.
- Es conveniente hacer actividades relajantes antes de dormir, evitar hacer juegos con carreras, cosquillas, saltos, etc.
- Podemos acompañar el ambiente con alguna música relajante antes de dormir.
- Los objetos de apego/consuelo les dan seguridad y pueden acompañarlos toda la noche.
- Habla con ellos/as de las pesadillas durante el día, que te cuenten lo que han visto y han sentido, esto puede reducir su impacto emocional.
- Convendría practicar ejercicios de relajación antes de acostarles y establecerlo como una rutina diaria, ya que es un hábito saludable.
- No debes exponerles a contenidos que puedan ser inquietantes, ten cuidado con los cuentos que les lees y los dibujos que ven. La televisión e internet son una caja sorpresa de contenidos negativos.
- No utilices amenazas, ni muestres desagrado o enfado, es posible educar sin gritar y sin amenazar.
- Puedes utilizar una luz de apoyo en su habitación, que no sea demasiado luminosa, pero que le deje ver los elementos de su cuarto.
- Si tu hijo/a sabe ya dibujar, puedes animarle a que dibuje su sueño y luego ir a tirarlo a una papelera o a algún lugar alejado de la casa. También podéis romperlo o quemarlo para que visualice como desaparece.
- Es importante establecer un horario de sueño regular.
- Evita los alimentos azucarados antes de ir a dormir, muchos estudios demuestran que el azúcar estimula y aumenta la posibilidad de tener pesadillas.

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