04 Dic Cómo comunicar a tus hijos/as una separación: claves para hacerlo con sensibilidad y empatía
Algunas parejas se enfrentan a la difícil situación de comunicar a sus hijos/as que se van a separar. Queremos ayudaros en esta complicada tarea tan llena de emocionalidad y que tan difícil resulta abordar.
Para afrontar esta transición, en necesario que los adultos normalicen la situación, son muchas las parejas que por diferentes circunstancias deciden poner fin a la relación. Si estamos convencidos/as de que la separación es la mejor opción, explicaremos a nuestros hijos/as la decisión que hemos tomado.
¿Cuál es la mejor forma de hacerlo?
- La comunicación de una separación requiere de mucha sensibilidad, ternura y apoyo emocional. Se trata de una situación no elegida por los niños/as, que tienen que aceptar.
- Es importante adecuar las palabras a la capacidad de comprensión del niño/a, a los más pequeños/as debemos darles explicaciones muy sencillas y honestas, utilizando un lenguaje acorde a su edad y asegurándonos de que nos está entendiendo.
- No tengáis miedo, si afrontáis la situación con naturalidad, os van a entender y no tendrán falsas expectativas. Que tengan claro lo que va a ocurrir, les dará seguridad.
- Dejadles claro que no tiene nada que ver con él/ella, para que no se sientan culpables y no sientan ninguna responsabilidad.
- Responded con naturalidad y sinceridad a sus preguntas, no les engañéis. Los padres/madres somos la referencia de nuestros hijos/as y las personas en las que más confían, por este motivo tenemos que ser sinceros con ellos/as. Si se sienten engañados/as por sus personas de referencia, su estabilidad emocional puede verse afectada.
- Evitad dar demasiadas explicaciones cuando se trata de niños/as pequeños/as, hay asuntos adultos que no lograrán comprender.
- No habléis mal del otro/a progenitor/ra, para vuestros hijos/as los dos sois importantes y les haría daño emocional escuchar cosas negativas de las personas a las que más quieren.
- Comunicad la decisión juntos/as, utilizando un lenguaje similar para que perciban coherencia y estabilidad.
- Si reaccionan con llanto, grito, apatía, etc, es totalmente normal, les diremos que les entendemos y que comprendemos que se sientan así. Normalizaremos sus emociones y les daremos tiempo para que se acomoden a su nueva vida. Todos los cambios provocan reacción en los niños/as, tenemos que darles tiempo y tener paciencia.
- Si observamos menor apetito, un sueño más intranquilo, una mayor dependencia por nosotros/as, etc, también lo normalizaremos, les entenderemos, les dejaremos su tiempo y su espacio y poco a poco irán sintiéndose más tranquilos/as y relajados/as, volviendo a la normalidad.
- No hagáis más cambios en este momento, sería conveniente esperar a que pase un tiempo si estáis pensando en pasarle de la cuna a la cama, retirarle el pañal, quitarle el chupete, etc.
- Seguid con la rutina y los horarios tal y como estabais haciendo, llevadles a la escuela infantil o al colegio con total normalidad. Seguir con su vida diaria, les aportará seguridad y estabilidad.
- Dedicadles tiempo en exclusiva de juego o de actividades conjuntas gratificantes; los momentos de alimentación, sueño, baño, etc, también pueden ser gratificantes, pero sería bueno dedicarles exclusividad en actividades elegidas por ellos/as ¿qué te apetece hacer? ¿quieres que vayamos juntos/as a algún sitio? ¿con qué te apetece que juguemos juntos/as?…
- Seguid con vuestros límites tal y como teníais establecidos, le dará tranquilidad saber que ambos hacéis lo mismo y esperáis lo mismo de ellos/as. Tener paciencia, dar cariño, ternura y ser sensibles, no está reñido con establecer normas claras y coherentes.

No hay comentarios